¿Quienes Somos?
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ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
ANTECEDENTES DEL ENCUENTRO

  1. RECOMENDACIONES Y LÍNEAS POTENCIALES DE ACCIÓN

  2. MIGRACIÓN Y REMESAS EN HONDURAS
    • La emigración hondureña hacia los Estados Unidos¿Qué representan las remesas para Honduras?
    • ¿Qué son las comunidades transnacionales?

  3. ANÁLISIS SOBRE LOS SISTEMAS DE TRANSFERENCIAS DE REMESAS
    • La experiencia de FICOHSA.La experiencia de FACACH.
    • El programa Catálisis para Centroamérica/Fundación Covelo.
  4. ALGUNAS VERTIENTES IMPORTANTES DE ACCIÓN
    • Áreas de actividad que inciden sobre las vertientes de acción.
    • Prácticas y políticas de intervención de las agencias de cooperación en el uso y manejo de remesas.

CONCLUSIONES PARA LA REFLEXIÓN, EL DEBATE Y EL SEGUIMIENTOANEXO

Temario y expositores


PRESENTACIÓN

Con el propósito de visibilizar en el ámbito nacional el tema de las remesas e incidir en la formulación de políticas públicas y de los actores que participan en ciclo de las remesas, a fin de encontrar formas operativas para volverlas más productivas, el 8, 9 y 10 de julio de 2003 se realizó en Tegucigalpa el Primer Encuentro Internacional de “Remesas para el Desarrollo”.

El Encuentro fue convocado por la Secretaría de la Presidencia y el Foro Nacional de Convergencia (FONAC), que encabezan Luis Cosenza y Juan Ferrera, respectivamente y fue inaugurado por el presidente de la República, Ricardo Maduro y Raquel Isaula, en representación del Grupo de Remesas.Apoyaron su realización la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Agencia Sueca para el Desarrollo Internacional (ASDI), la Agencia Católica Irlandesa para el Desarrollo (TROCAIRE), la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional (ACDI) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Participaron en el Encuentro autoridades y funcionarios del Estado; miembros de la sociedad civil (de ONG nacionales e internacionales, de iglesias, universidades, colegios profesionales, líderes locales y municipales, remitentes y receptores de remesas); representantes de la empresa privada (bancos, cooperativas de crédito, casas remesadoras y de cambio, profesionales independiente con práctica privada) y miembros de la cooperación Internacional (agencias de asistencia técnica y financiera bilateral, multilateral e internacional). A juicio del Grupo de Remesas —instancia organizadora del evento— los participantes representan un mosaico, bastante completo, de los distintos actores, aún cuando se hubiera querido contar con más remitentes y receptores de remesas.

Este documento es una síntesis de los ricos aportes vertidos por los participantes en las conferencias, mesas de trabajo, paneles, conversatorios y debates que se desarrollaron durante el Encuentro. El propósito es que constituya una herramienta de trabajo para todas aquellas personas y organizaciones interesadas en dar seguimiento y emprender acciones sobre el complejo tema de las remesas para el desarrollo, por lo cual enfatiza en las conclusiones, recomendaciones y líneas de acción formuladas a lo largo de la jornada.


ANTECEDENTES DEL ENCUENTRO

Los envíos de remesas a Honduras forman parte de una larga historia que puede leerse en entrelíneas en la prensa escrita nacional de comienzos y mediados del siglo XX. Desde la segunda mitad del siglo pasado creció en forma constante el flujo de hondureñas y hondureños decididos a probar suerte fuera del país, principalmente en los Estados Unidos. Sin embargo, fue hasta en la segunda mitad de la década de 1990, cuando el tema de las remesas se volvió visible a los ojos del Estado y la sociedad.

Las aguas del huracán Mitch y la pobreza en que sumergió a miles de familias, aceleraron la corriente migratoria a los Estados Unidos; la mano de obra se convirtió en el principal rubro de exportación del país, por encima de productos tradicionales como el café, el banano o la industria maquiladora

.No se sabe exactamente cuántos hondureñas y hondureños viven en los Estados Unidos. Los que se encuentran en una situación “ilegal” tienden a no contestar las boletas del Censo que, en EUA, se realiza al final de cada década. Según el realizado en el año 2000, unas 325 mil personas se identifican “de origen hondureño”. Se calcula que por cada “legal” que contesta la boleta, hay un “ilegal” que no la contesta. Recientemente, unos 100 mil hondureños normalizaron su condición migratoria en Estados Unidos al acogerse, por cuarta vez consecutiva, al Estatus de Protección Temporal (TPS por sus siglas en inglés).

Los emigrantes tienen un perfil históricamente cambiante. La fuga de cerebros, entre las décadas 50 y 70 del siglo pasado, privó al país de ciudadanos prometedores, claves para el desarrollo nacional. Decenas de ellos se fueron por avión, con visa, con becas y con un futuro asegurado. Les sucedieron generaciones de nacionales con menos escolaridad, dispuestos a mantenerse en Estados Unidos en una situación migratoria irregular y recibir bajos salarios. Corrían los años 80. A esta camada de emigrantes se unió otra —aún con menos escolaridad— de perseguidos políticos y acosados por la guerra civil en Centroamérica. Se trataba especialmente de pobladores rurales.

En los años noventa el turno le llegó a la clase media emergente que, con los programas de ajuste estructural, descendió varios peldaños de su escala social. Y el Mitch amplió más los sectores poblacionales dispuestos jugarse la suerte en el Norte. Se estima que en la actualidad dos terceras partes de los hondureños que viven en Estados Unidos provienen de zonas urbanas y ello les ayuda, en parte, a ajustarse de forma más rápida y menos traumática a sus nuevas condiciones de vida.

Las remesas han oxigenado las finanzas del Estado hondureño. A la banca privada y a las casas remesadoras también han dejado también buenos dividendos. Obviamente, los países receptores también ganan. A Estados Unidos llega mano de obra barata, con frecuencia sin papeles, lista para “hacerse invisible” y actuar calladamente para que “la Migra” no la perciba, lo que brinda la condiciones idóneas para las violaciones de sus derechos laborales.

En la actualidad, poco se sabe sobre la suerte que corren los dólares enviados a Honduras por los emigrantes. Se estima que más del 80 por ciento se utiliza para el consumo, y que el resto lo destinan a inversiones productivas (vivienda, compra de tierra y ganado, cosechas, para abrir o expandir un negocio, con frecuencia familiar). Se sabe que casi nada se invierte en cuentas de ahorro, y mucho menos para reducir riesgos en sus vidas o asegurarse un futuro, mediante la compra de valores, bonos y seguros.

Por lo expuesto anteriormente, desde hace casi dos años, surgió en Honduras un grupo de académicos y prácticos del desarrollo. Su intención era contestar preguntas como las siguientes: ¿Cómo hacer para que las remesas generen una actitud productiva en sus remitentes y receptores? ¿Cómo podrían convertirse en un instrumento de desarrollo, que amplíe en las familias receptoras y las comunidades de sus allegados, las capacidades de gestión de empresa y las actitudes solidarias y humanas?

El Grupo de Remesas canalizó sus inquietudes a través de la Página Web de la Red de Desarrollo Sostenible http://portal.rds.org.hn/cat.php?c=35 y, en julio de 2003 organizó en Tegucigalpa el Primer Encuentro Internacional de “Remesas para el Desarrollo”, a fin de “trascender del círculo cerrado de la tertulia hacia el ámbito público”.

El Grupo de Remesas está constituido por la Asociación Andar, la Unidad de Servicios de Apoyo a la Mujer (UNISA), el Instituto de Cooperación y Autodesarrollo (ICADE), el Consejo Hondureño del Sector Social de la Economía (COHDESSE) y la Red de Desarrollo Sostenible (RDS). 


I. RECOMENDACIONES Y LÍNEAS POTENCIALES DE ACCIÓN

CONSIDERACIONES GENERALES

Sobre la migración hondureña

  • Lo ideal sería que la migración hondureña hacia el extranjero no existiera y, que todos los que aquí nacen o se naturalizan, pudieran vivir decorosamente en Honduras. No obstante, mientras haya países que tienen mejores condiciones de vida y de empleo, la emigración de hondureños continuará en ascenso.
  • La expectativa oficial de que aumente el monto de las remesas no puede fundamentarse en que más personas se vayan del país, sobre todo en condiciones irregulares. Si bien irse es una decisión privada y libre, su dinámica no puede dejarse a las leyes del mercado.
  • La emigración irregular no puede seguir siendo tan grande en proporción al total de emigrados. Las políticas migratorias entre Honduras y el resto de los países —especialmente con Estados Unidos, México, Canadá y España— no pueden seguir siendo decididas unilateralmente por el país receptor. Es preciso ampliar y mantener relaciones más efectivas con los países receptores, fortaleciendo las políticas de ayuda y de mutua cooperación.
  • La emigración hondureña exige ordenamiento, normas y supervisión. Debe ser programada, orientada y monitoreada por el Gobierno de Honduras para asegurar que, quienes decidan irse del país, lo hagan bajo el menor riesgo posible.
  • Deben fortalecerse y ampliarse los esfuerzos de los organismos activos en el tema, en especial los que tratan de lograr un estatus permanente para los hondureños en Estados Unidos o los que realizan acciones para “normalizar” su situación legal. Habría que divulgar por distintos medios las estrategias, tanto exitosas, como las no recomendables, de emigración hacia EUA. Igualmente debe fortalecerse la institucionalidad de las asociaciones y grupos organizados de emigrantes para que realicen proyectos propios y de incidencia ante el sector público.
  • Pese al vital papel que desempeñan en la economía nacional, no s e asume a los emigrantes como actores del desarrollo nacional. De hecho, el los y ellas son doblemente excluidos. Cuando se van, son rechazados por el sistema al no poder satisfacer en su país las aspiraciones de vida y empleo. Y, en el extranjero, no pueden acceder a ninguna fuente de financiamiento o programa social que opera en Honduras.
  • Lo anterior contrasta con el trato que reciben muchos empresarios, que mantienen sus ahorros en bancos de EUA y viven en Honduras. Además de los incentivos fiscales que gozan por sus inversiones, tienen libertad plena para enviar sus ahorros al exterior, descapitalizando el país. Se estima que los depósitos de hondureños en bancos extranjeros oscilan entre 4 mil y 8 mil millones de dólares. Si por cada tres dólares recibidos en Honduras por remesas, los ricos repatriaran un dólar en inversiones nacionales, la empresa privada hondureña tendría más reconocimiento como impulsora del desarrollo nacional.

Sobre el Estado y el Gobierno de la República de Honduras

  • El papel del Estado es crear condiciones para que los inversionistas privados inviertan en Honduras, ofreciendo una adecuada infraestructura institucional y material. A pesar de los avances recientes, aún no se cuenta con un sistema judicial creíble, competente, profesional y despolitizado, que genere un Estado de Derecho capaz de atraer y garantizar la inversión nacional y extranjera, y evitar el lavado de activos.El Estado hondureño es el responsable de garantizar los derechos humanos de los nacionales que emigran. La Secretaria de Relaciones Exteriores ­—con sus embajadas y consulados— es el ente más apropiado para asumir tal responsabilidad.
  • El Estado y la Sociedad Civil deben mancomunar esfuerzos para contribuir a la organización y fortalecimiento de los grupos de emigrantes en los Estados Unidos, así como de las comunidades y grupos de familias receptoras, a fin de mantener los vínculos de identidad.

Sobre las remesas para el desarrollo

  • Las remesas son constantes y no cíclicas, muy diferentes a la mayoría de nuestros productos de exportación, sujetos a la inestabilidad de los precios internacionales.
  • Son de origen hondureño, pues son hondureños en Estados Unidos y en otros países quienes remiten estos dineros a sus compatriotas. Desde el punto de vista social, quizá lo más importante es que los destinatarios son las personas que necesitan estos recursos.
  • La preocupación no debe ser tanto si las remesas crecen y, con ello, mantienen el tipo de cambio, sino su efecto multiplicador. Éstas deben formar parte de las preocupaciones macroeconómicas, buscando impactos positivos en materia de seguridad, infraestructura, bajos costos de transacción, fomento del ahorro, el crédito y uso productivo.
  • Las remesas urgen de una política pública que permita consolidarlas. Deben verse como parte de un programa integral de desarrollo, en una visión de país de largo plazo, consensuada con todos los actores del proceso, respetando su diversidad.
  • El Gobierno no debe intervenir directamente en la relación privada que se da entre el que envía y recibe remesas, ni penalizar las transacciones con impuestos directos e indirectos.
  • Ajustar la estrategia de reducción de la pobreza a la dinámica del fenómeno migratorio, con medidas que conviertan el potencial de las remesas en oportunidades de desarrollo. Un elemento importante es transformar la cultura del consumo hacia una cultura de inversión productiva para crear oportunidades de empleo e ingreso.
  • Aprender de las experiencias de otros países para avanzar; propiciar discusiones, preferentemente por medios electrónicos, por razones de costo y efectividad. Generar instancias de encuentro, coordinación y alianza para revisar e intercambiar experiencias.

Sobre las necesidades de investigación

  • Urgen diagnósticos hechos por l os involucrados, usando métodos de investigación rápida participativa, para conocer las principales demandas de los migrantes, sus respuestas y acciones efectivas. Interesan las estrategias de supervivencia ensayadas, y cómo el emigrado asume este proceso de adaptación sin descuidar sus obligaciones familiares en Estados Unidos y en Honduras. El manejo de lealtades, capital social, ingresos y remesas son cruciales en el análisis.
  • Destaca la necesidad de establecer un sistema integral de registro de la población remitente, así como de los flujos y montos que envían, los costos totales de las transferencias y los usos a que se destinan para hacer una programación econométrica más confiable.
  • Cualquier base de datos que elabore o disponga el Gobierno de Honduras sobre los emigrados hondureños debe estar acompañada de mecanismos permanentes de transparencia y rendición de cuentas, privacidad y confidencialidad. Quien disponga de los datos no deberá entregar información personalizada a ninguna autoridad pública o fuente no gubernamental nacional o extranjera.
  • Se sabe muy poco de los canales informales de intermediación, aunque se estima que del total de las remesas, un 25% se mueve a través de distintos agentes que trasladan encomiendas desde Honduras a EUA y viceversa.

Sobre la transferencia, cambio y entrega de remesas

  • Las transferencias son electrónicas, pero la entrega no siempre es inmediata. Los bancos optan por retenerlas por los intereses que generan ( flote , le llaman los banqueros). Estos atrasos tendrían que reducirse.
  • Para el usuario de los servicios de transferencia, cambio y entrega, no existen ofertas detalladas y divulgadas en forma impresa o electrónica. Disponer de esta información podría ayudar a reducir los altos costos de transacción y entrega que persisten en el movimiento de remesas.
  • Las instancias de la sociedad civil que se interesan en la productividad de las remesas, deberán colaborar con las instituciones privadas de intermediación financiera, a fin de definir una estrategia que vincule las transferencias de remesas con opciones bancarias.
  • Las políticas públicas que regulen el envío de remesas deben mantener la libre competencia entre los agentes de intermediación financiera, promover la protección de los fondos transferidos y la reducción del costo de los envíos.
  • Es preciso garantizar que no se les aplicarán impuestos a los remitentes de remesas para reducir temores y así las canalicen por el Banco Central. Esto permitiría conocer los montos que no han sido reclamados por sus receptores, un fondo muy significativo que las intermediadoras no reportan.
  • Las cooperativas de ahorro y crédito y otras empresas microfinancieras pueden convertirse en imanes de ahorro, ofreciendo a los destinatarios de las remesas préstamos para negocios y vivienda.

Sobre los proyectos

  • En los proyectos “de remesas” hay que velar por su dimensión humana, que deberá estar siempre por encima de otros intereses. Las remesas son una expresión de profundo sentido humano, de compromiso y solidaridad; por tanto, hay que orientar su inversión apegada a valores incluyentes como participación, equidad y solidaridad.
  • En los proyectos debería buscarse la capitalización de las remesas, mediante incentivos a la producción y la inversión, a fin de que generen crecimiento económico y desarrollo humano irreversibles.
  • Los proyectos deberán ser sostenibles y orientarse a satisfacer las demandas de las comunidades. En éstos, os beneficios van más allá de lo meramente material. Los resultados, en términos de identidad, autoestima, confianza en capacidades propias, consolidación de redes de apoyo mutuo, etc. amplían el capital social disponible.
  • Motivar proyectos con mujeres para el aprovechamiento productivo de las remesas, especialmente en las áreas donde se necesita más participación femenina.
  • Que las ONG y otros ejecutores de proyectos presenten a las comunidades transnacionales opciones para lograr beneficios socioeconómicos y de infraestructura en sus comunidades de origen. Esto requiere diseñar proyectos con solidez técnica, que garanticen el uso adecuado de las remesas y que no arriesguen su valor.
  • Explorar la figura del fideicomiso para quienes envían remesas.
  • Entre los emigrantes existe una demanda importante de productos nostálgicos. Especialmente las empresas locales de bienes y servicios que "dan identidad” deben ver en esta demanda una oportunidad para mejorar sus competencias. Proteger estos productos en el proceso de negociación del TLC de EUA con Centroamérica y el ALCA, es una medida estratégica clave.

Proyectos de urbanismo, vivienda y obras de infraestructura social

  • La inversión de remesas en urbanismo, bienes inmuebles y obras de infraestructura es clave para el desarrollo. El país tiene unos 700 mil predios, pero el Estado sólo tiene catastrada una séptima parte de ese total. Para definir una estrategia, se puede revisar la experiencia del Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL) de El Salvador, que permite a sus nacionales en el extranjero invertir en obras de interés social o comunitario. Revisar también el Programa “3x1”, una experiencia de cofinanciamiento público-privado de Zacatecas, México.
  • Promover un proceso de registro de la propiedad, comenzando por los sectores que más remesas reciben.
  • La conversión de deuda externa y el reciclaje de dichos fondos para proyectos de obras sociales y comunitarias, serían factibles si se parean fondos públicos con los fondos privados que puedan recaudar los emigrados hondureños.


LÍNEAS POTENCIALES DE ACCIÓN PARA LA SOCIEDAD CIVIL

A corto plazo

  • Mapear las comunidades transnacionales en los Estados Unidos y Honduras. Como parte del mapeo, inventariar los proyectos y servicios que existen en torno a remesas, y las organizaciones e instituciones, públicas y privadas, que los auspician.
  • Abrir espacios de información, asesoría y educación dentro de las comunidades transnacionales, tanto de los países emisores como de los receptores de remesas.
  • Mantener en la agenda el tema de Remesas para el Desarrollo, realizando actividades de sensibilización, información y comunicación.
  • Apoyar las acciones tendientes a reducir el costo de envíos de remesas, vinculándolas con su uso productivo.
  • Lograr que los migrantes accedan a los proyectos y programas de vivienda y de inversión social, a través del FONAPROVI, FHIS y las ONG que ejecutan proyectos de vivienda e infraestructura de beneficio social.

A mediano o largo plazo

  • Que las OPD y el sector social de la economía inicien un banco de información, registrando los hogares que reciben remesas.
  • Consolidar un sistema de apoyo y capacitación entre las diversas asociaciones de los emigrantes de los Estados Unidos y Canadá, orientado al aprovechamiento productivo de las remesas.
  • Contribuir a crear una red de las asociaciones de emigrantes de Centroamérica y México para hacer cabildeo ( lobby ) en Washington, y ante los gobiernos de las naciones involucradas, para favorecer el abaratamiento de los costos de transferencias de las remesas.
  • Contribuir a f ormular mecanismos transparentes y de rendición de cuentas en los proyectos de uso productivo de remesas y proyectos sociales orientados a ofrecer facilidades y garantías para jubilados, pensionados, retornados, etc.

PARA EL GOBIERNO

A corto plazo

  • Levantar el censo de los hondureños que viven en los Estados Unidos —y de ser posible en otros países. Extenderles la cédula de identidad consular a todos los censados, sin tomar en cuenta su estatus legal.
  • Mancomunar esfuerzos con la sociedad civil para contribuir a la organización y fortalecimiento de las comunidades transnacionales.
  • Continuar apoyando las renovaciones del TPS y avanzar hacia negociaciones que permitan lograr la residencia a quienes se acogieron a este estatus. Procurar que los que no están protegidos por ninguna ley, eventualmente sean también tomados en cuenta.
  • Propiciar un ambiente favorable para la creación, discusión e interpretación de leyes, reglamentos y condiciones que beneficien a los migrantes y sus familiares como: facilidades y garantías para jubilados que quieran establecerse en Honduras. Facilitar la creación de productos activos y pasivos dolarizados. Que FONAPROVI habilite fondos a las ONG, dentro del Plan Vivienda para la Gente , para que los migrantes puedan realizar transacciones.
  • Seguir apoyando la apertura de telecentros comunitarios con el permiso para operar una radiodifusora comunitaria de baja potencia en la banda de FM. Esto mejora la comunicación entre los parientes y los que envían remesas y de las comunidades entre sí.

A mediano o largo plazo

  • Que de los recursos de alivio de la deuda externa se establezca un fondo especial en el Fondo Nacional de Reducción de la Pobreza, que se complemente con recursos de la cooperación internacional y como contraparte de los recursos de las remesas orientados a la producción y al desarrollo humano.
  • Diseñar una estrategia permanente de información y educación para el migrante y sus familias sobre tipos de ahorro, costos de envíos, proyectos productivos, etc. que les permita tomar sus propias decisiones.
  • Se necesita una legislación orientada a regular, vigilar, supervisar y controlar las instituciones conocidas como “remesadoras” o de transferencias de dinero. Se requiere homogenizar el marco regulatorio de las transacciones financieras en ambos extremos de la cadena de envíos para lograr un proceso menos costoso y más amigable para los migrantes. Esto incluye promover una legislación que inserte a las microfinancieras en el sistema de distribuidoras de remesas, con la salvedad de que exhiban ciertas condiciones de disciplina financiera.
  • Fomentar la aprobación de la legislación para avalar jurídicamente los acuerdos técnicos entre los bancos centrales del istmo, colocando topes al porcentaje de variación entre la tasa de cambio ofrecido a los receptores de remesas y el cambio oficial correspondiente al día de la transacción.
  • Eliminar barreras reglamentarias para alentar la creación de figuras organizativas de ahorro y crédito en el ámbito local, con capacidad jurídica de recibir remesas.
  • Crear un grupo de trabajo centroamericano para redactar una propuesta técnica de legislación común para el sector de comunicaciones, con miras a un marco regulador de las nuevas tecnologías de información y comunicación digital para hacer transferencias.
  • Deben considerarse y tratar de incidir sobre los efectos que, para los migrantes y sus derechos laborales, civiles y políticos, tendrá el TLC (CAFTA).
  • En la Encuesta de Hogares que realiza el INE, aumentar las preguntas sobre el tema de remesas.

PARA LA COOPERACIÓN INTERNACIONAL

A corto plazo

  • Definir el esfuerzo mancomunado de apoyo que realizará en torno a Remesas para el Desarrollo. El Gobierno, las ONG y el resto de la sociedad deben conocer esta oferta y, anualmente, ser informadas sobre el apoyo brindado por cada agencia.
  • Financiar proyectos pilotos productivos de receptores de remesas, teniendo como eje principal el desarrollo del ser humano.
  • Financiar investigaciones como: Mapeo de comunidades transnacionales; remesas colectivas y, viajeras/comuneros.
  • Auspiciar reuniones sectoriales de ONG que estén decididas a explorar y presentar bosquejos de proyectos, utilizando las remesas como ejes estratégicos.
  • Apoyar a las ONG y redes solidarias de EUA y Canadá que asisten a emigrados hondureños, a concebir y establecer sistemas de apoyo y de capacitación para las asociaciones de emigrantes.

A mediano o largo plazo

  • Cofinanciar un Foro sobre Derechos Civiles y Políticos de los emigrados con la participación de todos los actores involucrados.
  • Financiar investigaciones sobre: Dinámica de los emigrantes desde cosmovisiones y disciplinas distintas y, remesas y superación de la pobreza.
  • Apoyar campañas educativas e informativas permanentes, que contribuyan a un acercamiento y entendimiento con las comunidades transnacionales.
  • Fortalecer y ampliar los comités de familiares de migrantes y las asociaciones de vecinos o patronatos.
  • Propiciar espacios para que las asociaciones de emigrantes de los países centroamericanos y las de México formen una asociación cúpula con el fin, entre otros, de hacer cabildeo ( lobby) en Washington y ante los mismos gobiernos de las naciones involucradas.

PARA LA EMPRESA PRIVADA

A corto plazo

  • Incidir, en el grupo negociador del TLC, para abrir espacios a compañías hondureñas captadoras de remesas en Estados Unidos; establecer programas temporales de trabajo y condiciones favorables para la exportación de productos nostálgicos. Proponer cláusulas que permiten a los bancos comerciales de la región no sólo ser gateway operators , sino que también puedan establecer sucursales para operaciones sencillas en los barrios y comunidades donde residen los centroamericanos en los Estados Unidos.
  • Potenciar las microempresas. Casi todas las importaciones de productos nostálgicos hacia Estados Unidos son realizadas por éstas y hay una amplia gama de negocios que pueden desarrollarse.
  • Ofrecer a emisores y receptores de remesas servicios adicionales que los estimulen, compensen y bajen los costos de sus transacciones, como parte de la deuda social con el país.
  • Propiciar que los medios informativos aborden periódicamente la problemática del migrante, las remesas y el desarrollo.
  • Influenciar para que las condiciones de repatriación sean más humanas y respetuosas de los derechos de los migrantes; que se protejan los ahorros y los bienes que ellos y ellas abandonan, cuando son expulsados.

Mediano o largo plazo

  • Crear mecanismos de transparencia y rendición de cuentas que garanticen la sostenibilidad de los proyectos. También apoyar los esfuerzos por fortalecer el Estado de Derecho y evitar el lavado de activos.
  • Cofinanciar y cogestionar proyectos con el sector público, ligados a las remesas colectivas. También promover, con empresas extranjeras que operan en Honduras, proyectos de coinversión para hondureños en el extranjero.
  • Propiciar ofertas y garantías para hondureños retornados; en particular jubilados, pensionados y otros rentistas.

II. MIGRACIÓN Y REMESAS EN HONDURAS

E l complejo mundo de las remesas y las migraciones abarca dimensiones económicas, políticas, sociales y culturales. Se asevera que la migración es el lado humano de la globalización, pero más bien habría que decir que es el lado humano en contra de la globalización; ésta ha sido concebida para mover capitales, propiedad intelectual, pero cada vez hay más restricciones legales en Estados Unidos y Europa para la movilidad humana. No obstante, l a movilización de la mano de obra es un factor clave en la economía global para promover el crecimiento. La movilidad del factor trabajo es tan importante como la flexibilidad del capital en la generación del desarrollo.

LA EMIGRACIÓN HONDUREÑA HACIA LOS ESTADOS UNIDOS

La emigración a los Estados Unidos se ha triplicado en la última década. Se estima que existen cerca de 600 mil hondureños viviendo allá, de los cuales 300 mil están en la legalidad y 300 mil irregulares. De estos últimos, entre 80 mil y 100 mil están protegidos por el TPS, que recientemente fue extendido por cuarta vez, por 18 meses. El censo de Estados Unidos del año 2000 reporta cerca de 300 mil hondureños (en la legalidad e ilegalidad).

Aproximadamente 35 mil hondureños emigran cada año lo que significa que, cada 15 minutos, un hondureño abandona el país. De éstos, la mayoría constituye población joven, entre 15 y 29 años, con una proporción de nueve hombres por cada mujer.Entre 1997 y 2002, Estados Unidos deportó 26,457 hondureños, unos 16 mil en los últimos dos años; la mayoría (93%) son hombres. Durante los años 1999-2002, la Casa del Migrante de Ocotepeque atendió a 5,658 retornados, de los cuales, 3,929 (70%) fueron deportados desde México; 1,576 desde Guatemala y apenas 153 desde EUA. Además, 50 mil hondureños en promedio solicitan visa cada año en el Consulado de Estados Unidos en Tegucigalpa, y no más de diez mil la obtienen para viajar a ese país.

El Censo de Población y Vivienda de 2001 encontró que en cincuenta mil hogares había al menos una o un hondureño viviendo fuera del país a partir de los tres últimos años; de ellos, unos 25 mil emigraron en 1999 y el resto en 2001.El mismo censo mostró que la geografía de la migración tiene un patrón. Sus principales “aportantes” son habitantes del Distrito Central, San Pedro Sula, La Ceiba, Catacamas, Nacaome y, en menor grado, El Progreso y Choloma. Se observa que la migración más reciente sale de las grandes ciudades.

En el pasado era a la inversa.En conjunto, las ciudades medianas y pequeñas tienen más peso que las grandes ciudades. Según la Encuesta de Hogares de 2001, sumaban 29,286 emigrantes en las pequeñas ciudades y 14,309 en las medianas. En San Pedro Sula —en cambio— sumaban 11,882; en el Distrito Central 20,292 y, en el sector rural, 54,937. En San Pedro Sula la tendencia disminuyó de 10.9 a 9.9 %, aunque la cifra absoluta creció (de 9,972 en 1997 a 11,892 en 2001), debido a que, por sí misma, esta ciudad es un polo de atracción por su industria y las maquilas.

Factores que explican la emigración de hondureños

Quizás el factor más importante es el estancamiento económico y el deterioro del nivel de vida, sobre todo en los años 90. El ingreso anual per cápita en Estados Unidos es 20 veces superior al de Honduras y el salario mínimo diario es 15 veces mayor. La pobreza, como la falta de un empleo digno y estable, tiene más peso que el factor de atracción.

Otro factor que indujo la emigración fue la revolución de las telecomunicaciones. Es fácil ver por televisión cómo viven en otros países, particularmente en Estados Unidos. El “sueño americano” es llamativo, particularmente si se sabe de amigos o conocidos que han logrado emigrar exitosamente.Los emigrantes, por lo general, salen de comunidades con mejores condiciones de desarrollo y donde otros ya se han ido; no hay, pues, una relación directa entre pobreza, marginación y migración, pero sí entre inversión, consumo, ahorro y migración.

¿QUÉ REPRESENTAN LAS REMESAS PARA HONDURAS?


En 1990 el flujo de remesas era bajo; entonces no eran estudiadas ni consideradas como un factor importante para el desarrollo. La preocupación por saber de la economía de las remesas fue visible a partir de 1997, en la Encuesta de Hogares, que preguntó a las familias si recibían o no remesas. Se mostró que la pobreza era menor en las que sí recibían, tanto por las características de sus viviendas, como por las oportunidades de acceso a servicios públicos.En 1997 había 76 mil 445 hogares que reportaban remesas, contra 130 mil 716 en 2001; es decir aumentaron de un 6.9 a un 10.4 %. Ahora, en 2003, se esperan mil millones de dólares aproximadamente, lo que supera la generación de divisas por maquila y café. Dos de cada cinco hogares hondureños han mejorado sus condiciones de vida porque son capaces de ahorrar, debido a que son receptores de remesas. Éstas también representan:

  • El 48% del déficit en bienes y servicios.
  • El 280% de los pagos anuales por deuda externa.
  • Los ingresos familiares por remesas son cinco veces el ingreso per cápita del país.
  • En los últimos 5 años el ritmo de crecimiento anual de las remesas ha sido superior al 30%.
  • En el ámbito macroeconómico, la remesa sirve para regular la balanza de pagos, reducir el nivel de desempleo y genera estabilidad social.
  • En 2002 las remesas alcanzaron los 705 millones de dólares, que representan 10 % del PIB y un poco más del 50 % de las exportaciones. En 2001 y 2002 sobrepasaron el monto de la inversión externa directa y la ayuda externa.
  • El incremento anual de las remesas contrasta con el déficit comercial sin precedentes, de 2000 millones de dólares. Su monto total supera el que exigen las leyes nacionales para crear un banco.
  • En 2002 las remesas equivalieron al 86% del gasto social del Gobierno y se prevé que lo sobrepasarán.
  • El ingreso de remesas cuadruplicó el servicio de la deuda externa en 2002. La disponibilidad de la divisa permite una mayor sostenibilidad en el pago de las obligaciones oficiales a la comunidad cooperante.
  • Pero también las remesas pueden hacer que la tasa de cambio sea artificialmente alta, lo cual afecta la competitividad de nuestras exportaciones. N obstante, la economía mejora, no sólo por el ingreso de divisas, que permite financiar las exportaciones y reducir la devaluación, sino porque las inversiones y los gastos de las familias en Honduras reactivan la economía.

Algunas características de los receptores son:

  • El 10% de los hogares en Honduras reciben remesas.
  • El 53.3% son hogares encabezados por mayores de 40 años.
  • El 51.2% de los receptores son mujeres.
  • El 31.3% está en la región del Valle de Sula; el 8.3% en la región de Occidente; el 9.3% en la región Central; el 7.6% en el Sur; el 10% en la región oriental y, el 33.3% en otras zonas.
  • Un estudio de la ODECO (Organización de Desarrollo Étnico Comunitario) muestra que el 47 % de las familias garífunas reciben en remesas no menos de cien dólares y, el 53%, entre 200 y 500 dólares al mes.
  • En promedio, el 5.5% de los hogares reciben la remesa en moneda y el 3.1% en especie.
¿QUE SON LAS COMUNIDADES TRANSNACIONALES?

En la gama de impactos provocados por la migración y las remesas, destacan las comunidades transnacionales. Éstas constituyen un significativo sector de la población que, habiéndose trasladado fuera de Honduras, busca mantener y sostener su identidad nacional. A pesar del choque cultural con su nuevo país de domicilio, aprovechan los beneficios que logran asimilar y son capaces deadoptarlos y transferirlos a sus lugares de origen. En muchos casos, los vínculos que mantienen con sus parientes se reducen a remesas, cartas, llamadas telefónicas y, en menor grado, por Internet. Tampoco realizan visitas periódicas a Honduras, debido a la situación migratoria irregular de casi la mitad de los hondureños que viven en los EUA. En las comunidades transnacionales fluyen tres tipos de capital:
  • Humano : valores, aspiraciones, intereses, conocimientos, destrezas, mano de obra.
  • Financiero : activos-pasivos. Dinero y patrimonio.
  • Social : La cultura ofrece oportunidades. Los valores y normas compartidos fomentan confianza fuera de la familia y logran acciones solidarias de desarrollo comunitario.

Est as organizaciones, tanto en EUA. como en Honduras, desempeñan un papel central para poder hacer un uso productivo de las remesas. Generalmente, cada comunidad de origen en Honduras tiene su correspondiente comunidad de destino en los EUA. A veces no es más que uno o varios edificios, iglesias, grupos de diversión, deportes, etc., ubicadas en el mismo barrio de una ciudad estadounidense. La gente se mueve por grupos homogéneos, por “racimos” provenientes de una misma comunidad, pueblo, iglesia, último patrono, etc.La identidad de ahora es una ciudadanía binacional, con elementos transnacionales en ambos lados. Los migrantes aprecian y disfrutan la globalización y, al mismo tiempo, afirman su identidad y nacionalismo cultural.

Es fundamental, por tanto, tomar en cuenta las experiencias, aportes y perspectivas de las organizaciones y coaliciones de emigrantes en EUA, como lo expuesta durante el Encuentro por la emigrante hondureña María Elena Máximo.


III . ANÁLISIS SOBRE LOS SISTEMAS DE TRANSFERENCIAS DE REMESAS

LA EXPERIENCIA DE FICOHSA

Se estima que entre el 20 y 25 % de las remesas no se reportan al Banco Central de Honduras. Una cantidad importante se maneja por mecanismos informales de “viajeros”, “courier” o “money order”, que todavía tiene un impacto de volumen, pero descendente, por la competencia y entrada de productos innovadores sólidos y por la tendencia de un mayor control por parte de remesadoras informales que operan en Estados Unidos desde el 11 de septiembre. Hay nuevos participantes en el negocio de remesas. La tendencia de crecimiento, hasta junio de 2002, fue del 20%.Banco Ficohsa abrió su primera oficina en Estados Unidos en junio de 2001, en Miami. En ese entonces los competidores cobraban de 22 a 25 % por transferencias; dos años después se redujo de 5 a 8 dólares, dependiendo de la empresa. En el 2002 abrió dos oficinas más en Florida y una en Atlanta, Georgia.El 90 % de las remesas formales se realiza a través del sector bancario. Casi todos los bancos participan o son pagadores de compañías remesadoras y hay una tendencia creciente de los bancos a este tipo de negocios.

Evolución de la industria de remesas familiares

La evolución de los mecanismos de remesas cubre tres etapas:

1997:
Manejo informal de money order , viajeros y "mulas", con precios relativamente altos y desventajas de inseguridad, deficiencia de correos, etc.
1997-2001: Remesadoras importantes entran al mercado; lo comienzan a controlar con servicios más eficientes e inmediatos.
2001 en adelante:
A partir del 11 de septiembre, hay supervisión de organismos contralores de Estados Unidos en lavado de activos y terrorismo. Se observa la entrada de migrantes con más escolaridad, la ampliación del TPS, acceso a mejores empleos, formalización del manejo de envíos, un ingreso más activo de bancos en grupo de remesas de Centroamérica y Estados Unidos.

En el caso de Honduras, el mercado principal de las remesas, en el sector informal, se manejaba a través de Gigante Express (todavía activo), lo que complicaba la compra de divisas por cheques que llegaban a los bancos y de éstos a empresas importadoras. Esto restringía las transacciones y había muchas pérdidas. Era una manera del emigrante para evitar llenar formularios que pusieran su identidad en precario. Esta tendencia va bajando.

La segunda etapa se caracterizó por la presencia de compañías remesadoras más agresivas en estrategias de mercadeo y con sistemas de comunicación en línea más eficientes, que acapararon una cantidad importante de transacciones, ofreciendo más seguridad. Se incorporan bancos como pagadores, en lugar de oficinas informales. Se impusieron barreras.

En la tercera etapa los bancos, grupos financieros y bancos globales se incorporan activamente a mercados de México y El Salvador. Cinco bancos salvadoreños, con más de quince años en el mercado, controlan el oeste, este y centro de Estados Unidos. Hay bancos guatemaltecos y el de Honduras, que se incorporó hace dos años en Miami y ahora en Georgia.

Quien envía remesas requiere ahora otros servicios bancarios, y encuentra trabas para abrir sus cuentas bancarias. En México estas trabas se han ido eliminando y las transacciones se hacen a muy bajo costo. Existen dos tipos de canales: las empresas remesadoras puras (más de 15 empresas con puntos de ventas en Estados Unidos) y grupos financieros o bancarios.

La transferencia de remesas forma parte de varios de los servicios que ofrecen los bancos salvadoreños, además de préstamos para vivienda, pago de tarjetas de crédito, seguros de vida y otros a los que no accede el emigrante en compañías de Estados Unidos.Ficohsa ofrece servicios adicionales como: apertura de cuenta de depósito en Honduras para recibir ahorro generado por remesas; acceso a servicios de pagos a terceros o préstamos en Honduras, servicios de ATM con fondos remesas. El envío de remesas va en una cuenta y se retira por redes de ATM, a costos de 2 ó 3 dólares.

La tendencia es facilitar la apertura de cuentas en el país receptor para recibir hasta un monto de mil dólares diarios a un costo de diez dólares por transacción efectuada desde los Estados Unidos. También se busca agilidad, rapidez y transparencia mediante medios electrónicos. Se reportan por este sistema 4 millones anuales de transferencias.La situación actual de la industria de remesas familiares se puede resumir así:

  • Aproximadamente 21 empresas proveen el servicio de transferencia de remesas a Honduras: 15 empresas remesadoras "puras" y seis afiliadas a grupos financieros de la región.
  • Existen más de 50 mil puntos de recepción de remesas en los EUA.
  • La competencia ha presionado los precios hacia abajo.
  • Lo anterior obliga a una mayor eficiencia de costo, mediante la implementación de tecnología.
  • La asociación de empresas remesadoras con grupos financieros permite ofrecer servicios bancarios adicionales.

LA EXPERIENCIA DE FACACH

FACACH inició la transferencia de remesas en noviembre de 2002. A través de un grupo de trece cooperativas (que hoy suman 16), creó la Alianza Unired, con la tecnología necesaria, cubriendo 17 departamentos del país, excepto Gracias a Dios. Alianza Unired firmó un contrato con Vigo Remittance Corporation, una empresa con puntos de venta en cinco continentes, sobre todo en Estados Unidos, constituida desde 1982. Se estima que el ahorro desde noviembre de 2002 hasta la fecha es de 500 mil dólares para hondureños.

La iniciativa cubre la necesidad de apoyar a los cooperativistas y sus familiares en la búsqueda de un desarrollo sostenible, basado en el compromiso con la comunidad, uso del derecho a la integración y cooperación entre cooperativas, equilibrar la oferta y demanda y mejorar la imagen del sistema. Las cuentas se pueden abrir en lempiras o dólares y funciona donde no hay otras empresas financieras en Honduras. Como impactos socioeconómicos de esta experiencia pueden citarse:

  • Acceso a la población rural.
  • Ahorro de los remisores y beneficiarios.
  • Estabilización de precios en el mercado.Un promedio de 520 dólares por remesa en 10 mil transacciones anuales y dos mil remesas mensuales.
  • Movilización de 5,212,960 millones de dólares (monto acumulado).
  • Servicio casi inmediato el mismo día del envío.
  • Crecimiento del 30 al 40 % cada mes.

Los montos por regiones son: Olancho,18% (en especial Juticalpa y Catacamas); Francisco Morazán, 16%; Cortés, 15%; Comayagua, 15%; Atlántida (La Ceiba) 11%; Choluteca, 8%; Danlí, 2% y, Tela, 2%.Algunas limitantes identificadas en esta experiencia son:

  • No hay prohibiciones en la ley actual, pero no hay claridad en algunos aspectos reglamentarios. Por ejemplo, no se pueden crear productos activos y pasivos dolarizados.
  • Falta apoyo económico para diseñar mecanismos para disminuir costos.
  • Se requiere de una tecnología más eficiente.

Actualmente se trabaja en un esquema que permita reducir costos y trasladarlos a los beneficiarios, porque la cooperativa no tiene fines lucrativos.Las únicas experiencias que reporta Honduras en este campo son la del Banco Ficohsa (bancaria) y la de FACACH (no bancaria). Ésta cubre nueve sitios (Florida, Nueva Jersey, California, Texas). Los costos que FACACH ofrece a los emigrantes son los siguientes: De 1 a 1500: $10; de 1,500 a 3,000: $25; y, de 3,001 a 10,000: $50.

EL PROGRAMA CATÁLISIS PARA CENTROAMÉRICA/FUNDACIÓN COVELO


Catálisis es una entidad de asistencia técnica y capacitación regional, que ha firmado un convenio de promoción de ahorro con el BID y ha establecido una alianza estratégica con la Fundación Covelo, que incluye remesas.

Antes de febrero de 2004, doce organizaciones que tienen más de 500 millones de activos, se regularán por la Comisión de Bancos y Seguros. Este marco regulatorio ha permitido crear proyectos de ahorro a través de las OPD financieras, y ha motivado a prepararse en remesas, un campo aún en investigación.

En este contexto, se requiere estimular el ahorro de los microempresarios que reciben remesas y desarrollar proyectos productivos, generar más riqueza, más actividades de ingreso, desarrollo comunitario y reducir costos. Ya existen experiencias en este campo en El Salvador y México.

¿Que se ha hecho en Honduras? Lo primero fue identificar un operador para entender la filosofía y desarrollar este concepto. Se identificó en Estados Unidos, en trabajo de microfinanzas con México. Esta compañía trabaja con una metodología ligeramente diferente a la tradicional, de depósitos en custodia (las otras promueven estos depósitos a la inversa) que permite que los de acá avisen a los de allá que depositen en una cuenta que se ha establecido. Usa el sistema de la banca de Estados Unidos en 20 mil puntos de captación; tiene su centro de servicios en México y cubre un mercado amplio para esta operación.

Se propicia una filosofía de atención a quienes la necesitan, a costos razonables (10 dólares hasta por 5,000 dólares), ha desarrollado tecnología de comunicación con centros de operaciones y de distribución, facilidad de operación electrónica o tecnología manual (fax); el costo bajo se facilita con tecnología de punta que reduce los costos fijos de operación.

El objetivo es mejorar la calidad de vida de los clientes (sólo podemos manejar cuentas de ahorro con clientes que han tenido préstamos); promover la vivienda social; seguros, ahorros y desarrollo comunal. Existe apoyo de la cooperación internacional en este aspecto por parte del BID, GTZ y USAID.


IV. ALGUNAS VERTIENTES IMPORTANTES DE ACCIÓN

Hay muchos aspectos relacionados con los recursos enviados por los emigrantes que ofrecen canales para generar capital físico, humano y social. Para los fines de esta presentación se han escogido las siguientes cuatro líneas de acción: 1) Adquisición de vivienda; 2) inversiones en micro y pequeña empresa; 3) remesas colectivas y, 4) cuentas de ahorro.

1) Adquisición de vivienda

De la fracción de remesas que se orienta a la inversión, la mayor parte se invierte en la compra de vivienda mínima y de nivel medio, y en la adquisición de lotes sin servicios. La vivienda es el destino preferido del ahorro del emigrante, debido al bajo riesgo que entrañan las inversiones en bienes raíces y por el sentido de seguridad que da a una familia tener casa propia. La vivienda no es la inversión más productiva en términos de generación de producto, pero satisface una necesidad básica de la población, y su construcción genera mucho empleo. Además, en manos de la población pobre, la vivienda conduce al establecimiento de pequeños talleres y empresas familiares.

Hay evidencia de que muchos emigrantes están interesados en hacer inversiones seguras en su país. Cabría considerar las siguientes acciones para facilitar las inversiones de los emigrantes y de los receptores de remesas en la compra de vivienda:

  • Identificar agentes intermediarios y canales operativos con ventajas comparativas en la provisión de servicios financieros y técnicos. Establecer incentivos para asegurar la participación de agencias ejecutoras competentes en programas de venta de vivienda.
  • Para complementar los recursos de los emigrantes y de los receptores de las remesas, podría establecerse un fondo de apoyo a la inversión en vivienda. Las operaciones del fondo deberían funcionar bajo la supervisión de una institución con experiencia en el financiamiento de la vivienda en Honduras y con capacidad para establecer vínculos con los bancos de EUA. El patrimonio del fondo podría integrarse con recursos de agencias financieras públicas, bancos comerciales privados, cooperativas de ahorro y crédito, fundaciones privadas, donantes externos e instituciones financieras internacionales.
  • Establecer un sistema de compilación, evaluación y difusión de información confiable sobre el mercado de la vivienda mínima y de nivel medio en el país. Utilizar la Internet para establecer un diálogo de compra y venta de viviendas.
  • Las asociaciones de emigrantes constituyen una extensa red de contactos informales y su capacidad de convocatoria puede ser muy útil para diseminar información sobre oportunidades de inversión en Honduras. Éstas también son un canal ideal para impartir programas de capacitación. Una alianza de organismos financieros y constructores de vivienda nacionales con asociaciones de emigrantes hondureños en los Estados Unidos, podría constituir un instrumento ideal para facilitar el proceso.

2) Inversiones en la micro y pequeña empresa

Las remesas también pueden ser útiles para incorporar a los sectores pobres de la población en el proceso de generación de ingreso. Sin embargo, sólo una proporción muy baja de las remesas se canaliza hacia inversiones y gastos de operación en micro y pequeñas empresas (probablemente, alrededor del 1-2 %). Las personas que envían y reciben remesas generalmente carecen de información sobre oportunidades de inversión y no tienen capacidad técnica para preparar proyectos ni para gestionar préstamos ante instituciones financieras.

Por otra parte, el financiamiento complementario al ahorro que podría generar el emigrante es muy limitado. No obstante que existe en el país un gran número de esquemas de financiamiento orientado a la micro y pequeña empresa, y se cuenta con considerable apoyo externo en este campo, el crédito otorgado no es suficiente para atender las necesidades del sector.

El objetivo general que se busca es incorporar las remesas en el financiamiento de la micro y pequeña empresa y, en lo posible, propiciar el desarrollo de pequeños negocios en manos de los tenedores de los recursos. Además, hace falta proveer asistencia para superar fallas de mercado en términos de información y de capacidad técnica (comercialización, gerencia, etc.).Para montar un programa que llegue al pequeño productor urbano y rural, es indispensable aprovechar la experiencia de organizaciones que han tenido éxito en microfinanzas. Existen en Honduras algunas organizaciones con gran experiencia en este campo.

3) Remesas colectivas: apoyo de las comunidades de emigrantes en los Estados Unidos a sus comunidades de origen

El fenómeno migratorio incluye comunidades en las que, gran parte de los habitantes, emigran a una sola ciudad estadounidense, manteniendo su identidad comunitaria. En algunos casos, el espíritu solidario de los emigrantes no se limita a ayudas familiares, sino que comprende contribuciones colectivas para mejorar sus comunidades de origen. A continuación se describen dos programas gubernamentales que contribuyen a multiplicar el impacto de los aportes colectivos de los emigrantes.

Programa "3x1" de Zacatecas, México


Éste es el programa más desarrollado en este campo en América Latina. Montos importantes de remesas colectivas provenientes de las comunidades de mexicanos en los Estados Unidos, son canalizados hacia la ejecución de obras de desarrollo en sus comunidades de origen.

Los fondos se usan sobre todo en proyectos de infraestructura económica y social: reparación de calles y caminos, electrificación, tratamiento y distribución de agua, alcantarillado y otras obras de interés comunitario. La selección de los proyectos y la orientación de su ejecución las hace un comité integrado por autoridades de la municipalidad y representantes de la asociación de emigrantes. Los proyectos satisfacen necesidades sentidas y prioritarias para las comunidades. Un factor clave en el éxito de los programas ha sido el protagonismo de los líderes de las organizaciones de emigrantes en la generación de los proyectos.

El programa "3x1" consiste en lo siguiente: Por cada dólar de remesa colectiva que envía la asociación de emigrantes, el gobierno federal aporta un dólar, el gobierno estatal otro y el gobierno municipal, el tercero. El programa ha realizado más de 400 proyectos, por un total de US$ 16,2 millones (1993-2000). La contribución de las asociaciones de emigrantes asciende a US$ 4,5 millones.

Programa
Unidos por la Solidaridad
Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL) de El Salvador


El programa diseñado por el FISDL permite a los grupos de salvadoreños residentes en el exterior apoyar a sus comunidades de origen asociándose con municipalidades y ONG del país en la ejecución de proyectos de infraestructura económica y social. La estrategia del FISDL es considerar a la asociación de emigrantes en los EUA como una organización nacional. Un criterio determinante en la selección de los proyectos es el monto de financiamiento que ofrece la asociación.

El programa ha puesto en ejecución 24 proyectos (puestos de salud, casas comunales, calles, instalaciones deportivas, etc.). El monto de inversión asciende a 5,5 millones de dólares, de los cuales 683 mil provienen de las comunidades del exterior.

4) Cuentas de ahorro


El mejor aprovechamiento de las remesas comienza por eliminar los obstáculos al ahorro. Al abrir una cuenta de ahorros en el sistema bancario nacional, el emigrante o el receptor de las remesas abre también la puerta para su participación en el proceso de formación de capital y su incorporación en la economía formal del país.

Los fuertes flujos de remesas que ingresan a Honduras crean un potencial para generar ahorro en manos de los pobres. Las tasas de ahorro que pueden lograrse son muy superiores a las que normalmente se asocian a poblaciones de bajos niveles de ingreso.

Vincular las remesas con la apertura de cuentas bancarias presupone que los bancos comerciales pueden entregar los envíos y proporcionar servicios financieros en los pueblos pequeños. Para ello, los bancos pueden utilizar como intermediarias a instituciones financieras que ya tienen oficinas en el interior del país, incluyendo las cooperativas de ahorro y crédito. El uso de las cooperativas como intermediarias tiene la ventaja de que éstas frecuentemente conocen bien las necesidades de las comunidades rurales y tienen experiencia en proveer servicios financieros y de asistencia técnica a ese sector.

Cabe señalar que l as agencias y subsidiarias establecidas por algunos bancos centroamericanos en diversas localidades de los Estados Unidos, sólo tienen autorización para transferir remesas al exterior, pero no para recibir depósitos. La prohibición impide incluso prestar ayuda a los remitentes para que éstos puedan abrir cuentas en los bancos nacionales, pues las autoridades bancarias de algunos estados interpretan que cualquier gestión oficiosa de la agencia o subsidiaria, equivale a captar depósitos por cuenta de los respectivos bancos.

Sin embargo, algunos bancos centroamericanos están facilitando la apertura de cuentas de ahorro de las personas que reciben remesas. El Banco Salvadoreño ha establecido una subsidiaria en Houston que hace transferencias de remesas y no ha encontrado dificultades para abrir cuentas de ahorro en El Salvador a nombre de las personas que reciben los fondos.

AREAS DE ACTIVIDAD QUE INCIDEN SOBRE LAS VERTIENTES DE ACCIÓN


Hay tres áreas de especial interés que inciden, en forma directa o indirecta, sobre las cuatro vertientes de acción antes señaladas: 1) Abaratamiento del costo de transferencia de las remesas; 2) aprovechamiento de la capacidad de la mujer en este campo y, 3) función que le corresponde desempeñar a la sociedad civil

1) Abaratamiento del costo de transferencia de las remesas

El costo de envío de remesas a América Latina ha bajado, pero las tasas correspondientes a Honduras son aún relativamente altas (más bajas que las de Nicaragua, pero más altas que las de El Salvador). El costo de transferir las remesas tiene dos componentes:

  1. La tasa que cobra la agencia remesadora por el traslado de las remesas.
  2. El costo que se añade por la conversión del dinero a lempiras; o sea, la comisión que se cobra por encima de la tasa de cambio.

Medidas que pueden tomarse para reducir los costos de transferencia:

  1. Estimular la competencia entre las diversas agencias que manejan el envío de remesas y el cambio de moneda. Como primer paso, diseminar información sobre las condiciones del mercado.
  2. Vincular los sistemas de transferencia de remesas al sistema bancario formal y a las asociaciones de cooperativas de ahorro y crédito que operan en los Estados Unidos y en el país. Los bancos comerciales y, en particular, las cooperativas de ahorro y crédito, ofrecen servicios que pueden abaratar los costos.
  3. Aprovechar los sistemas modernos de transferencia de dinero y el uso de nuevas tecnologías; por ejemplo, tarjetas de débito emitidas por los bancos a los remitentes y receptores.

2) Aprovechamiento de la capacidad de la mujer

Al menos la mitad de los receptores de remesas son mujeres. Una mayor canalización de los recursos que la mujer recibe, hacia actividades productivas rentables, podría aumentar la viabilidad de los proyectos, además de favorecer al núcleo familiar. La mujer ha demostrado gran capacidad en actividades relacionadas con la ejecución de proyectos directamente productivos:

  • Habilidad para llevar adelante pequeños negocios, particularmente en el sector informal de comercio, y para organizar pequeñas asociaciones de productores.
  • Disposición al ahorro y a la inversión igual o mayor que el hombre. Algunas encuestas de hogares indican que invierte más que el hombre en vivienda y en la compra de tierras, y gasta más en educación.
  • Capacidad para administrar recursos de préstamos y más responsabilidad que el hombre para cumplir obligaciones de pago.
  • Desempeña una función clave en la movilización de las comunidades alrededor de proyectos de desarrollo. La energía social de acción comunitaria a nivel micro —o sea, el capital social— es generada, en gran medida, por la mujer.

3) Función que le corresponde desempeñar a la sociedad civil

Las organizaciones de la sociedad civil pueden apoyar al proceso de desarrollo participando en proyectos gubernamentales; también pueden actuar por cuenta propia, como parte el "tercer sector" de la sociedad. Las organizaciones comunitarias y las ONG pueden contribuir a que los proyectos vinculados a las remesas estén mejor orientados a satisfacer las demandas de las comunidades y a que sean más sostenibles. Los beneficios van más allá de los productos que generan los proyectos. Los resultados, en términos de autoestima, confianza en capacidades propias, consolidación de redes de apoyo mutuo, etc., satisfacen intereses no menos importantes para las comunidades.

En una economía como la hondureña, donde el sector informal absorbe cerca de 40% de la fuerza de trabajo, la efectividad de proyectos vinculados con las comunidades de base requiere la colaboración de las organizaciones de la sociedad civil. El gobierno carece de la estructura institucional necesaria para establecer contacto individual con este amplio sector de la población. Hace falta también ampliar el diálogo con líderes no formales de las comunidades y darles el reconocimiento que les corresponde.

Las remesas constituyen un recurso muy especial: los fondos ya están en manos de la población que requiere más apoyo. Las transferencias ofrecen a este sector la posibilidad de ahorrar e invertir . Más que un medio de sobrevivencia, éstas deben constituir un instrumento para incorporar al sector poblacional pobre en la economía formal del país y comenzar a transformarlo en un elemento impulsor del desarrollo económico.

PRÁCTICAS Y POLÍTICAS DE INTERVENCIÓN DE LAS AGENCIAS DE COOPERACIÓN EN EL USO Y MANEJO DE REMESAS

Alfredo Stein, representante de ASDI

En este momento hay un proyecto de ley en el Parlamento Sueco titulado “Responsabilidad Compartida. Política de Suecia para el Desarrollo Global”. Es la ley que dirigirá la política exterior de Suecia en materia de cooperación para el desarrollo. Esta política trata de reformular todo el conjunto de la sociedad sueca en función de que se puedan alcanzar las metas del milenio y, por tanto, reducir en un 50% la pobreza en el mundo. Los objetivos de este proyecto de ley son el combate a la pobreza como una prioridad; reformar las políticas de instancia hacia organismos multilaterales y, sobre todo, reforzar la posición de los países pobres en el tema de negociación de economía abierta y libre comercio. Lo interesante es que toda la política de Suecia, la empresa privada, la sociedad civil e iglesias, tendrán que estar en función de esta nueva ley.

Sobre migración y remesas, la ley establece que Suecia abogará por la creación de formas organizadas de libre migración, reconociendo que las remesas de los emigrantes equivalen ya al doble de la suma mundial de asistencia al desarrollo. Y Suecia luchará por reducir los costos de transacción para incrementar los efectos de las remesas en el desarrollo; así, será una política de Estado.

Si logramos reducir los subsidios agrícolas en los países de Europa, Japón y Estados Unidos y, además, hacer un aporte mayor por parte de los países desarrollados al desarrollo de las remesas, creemos que existirá una gran posibilidad para enfrentar el tema de la reducción de la pobreza en el mundo.

Respecto a lo que estamos planeando para los próximos doce meses, nos interesa en particular el vínculo entre las remesas y el hábitat de la gente de clase media baja y pobre; cómo las remesas pueden ayudar a la legalización de la tierra, la posesión y ocupación de asentamientos, la construcción y el mejoramiento de vivienda y la introducción de infraestructura y servicios básicos.Suecia tiene un programa centroamericano de apoyo a estos procesos de desarrollo local y de asentamientos humanos que suma 50 millones de dólares y están programados 20 millones de dólares más. Gran parte de estos fondos se otorgan como microcréditos.

Sally O´Neill, representante de TROCAIRE

Tenemos experiencias en todos los países de la región, específicamente en zonas pequeñas, desde Cuba hasta Costa Rica. He seleccionando un pequeño ejemplo de cada país para darles una noción de lo que es posible. Comenzaré con la experiencia en Honduras. Hace algunos años tuvimos un proyecto de apoyo a promotores de salud en Olancho. Era imposible sostener ese trabajo por muchos años, y entonces comenzamos un diálogo con el grupo de mujeres que ejecutaban el programa pues, en el transcurso de nuestro trabajo, notamos que casi todas las hijas de las promotoras habían emigrado a la ciudad de Chicago. Para tener una estrategia de salida del proyecto, hicimos un plan con la gente para que el proyecto se fuera cofinanciando, de tal manera que la mitad de los recursos provinieran de TROCAIRE y la otra mitad de las remesas de las hijas de las promotoras. Creíamos que el proceso llevaría tres años, pero para nuestra sorpresa, en seis meses las mujeres reunieron suficiente dinero para cinco años.

En El Salvador trabajamos en la promoción de la comida nostálgica para los salvadoreños en Los Angeles. Es un proyecto que demuestra cómo va cambiando la cooperación; la gente no quería dinero de TROCAIRE, pero sí quería utilizar nuestro acceso a contactos e información en los Estados Unidos. Invertimos poquísimos recurso en este proyecto y fue la comunidad quien creó un fondo para financiar todo. Este proyecto fue muy exitoso y tuvo muchas réplicas.

En Costa Rica y Nicaragua trabajamos con las mujeres migrantes. Hicimos una especie de cofinanciamiento con los sindicatos bananeros para legalizar a los hombres nicaragüenses. TROCAIRE podía aportar todo el dinero, pero lo que hicimos fue persuadir a la gente para aumentar el nivel interno de solidaridad. En Cuba las remesas eran un problema político y algunas cooperativas campesinas querían incursionar en el sector del turismo; TROCAIRE ofreció un espacio legal para recibir esas remesas.

Estas experiencias sirven para darnos cuenta de que ya hay trabajo en el terreno y que ese trabajo no ha sido estimulado por TROCAIRE. Más bien hemos sido reactivos a las sugerencias recibidas de la sociedad civil en cada país. A futuro nos interesa ver cómo se podría acceder, parcialmente, a los fondos de las remesas para convertirlos en fuentes de desarrollo comunitario.Más allá de esto, a TROCAIRE le interesa contribuir al gran debate de la movilización humana en el mundo, sobre la responsabilidad de nuestros países como receptores de los migrantes, enfocarnos en el debate de la xenofobia y valorizar el aporte que los emigrantes hacen en nuestra sociedad.

Donaldo Ochoa, representante del BCIE
El BCIE es un banco de integración económica; por tanto le interesa propiciar un crecimiento económico con equidad, a través de programas y proyectos en el sector público y privado que, a su vez, generen empleo productivo para elevar los índices de desarrollo humano.

Las remesas en Centroamérica suman 5 mil millones de dólares; el BCIE aportó mil millones. Es decir, el equivalente a un quinto de las remesas en Centroamérica. De allí su importancia: ni el BID, el Banco Mundial y el BCIE juntos desembolsan la misma cantidad que suman las remesas. Claro, la mayoría de ellas son destinadas al consumo.

El país que más remesas ha recibido es El Salvador, con más de dos mil millones; le sigue Guatemala, con mil 600 millones; Honduras con 770 millones; Nicaragua 759 millones y, Costa Rica, 134 millones. Podría decirse que Costa Rica anda mal, pero en realidad es una señal de que sus habitantes no se han ido y se han quedado para producir en su propio país. Ojalá los otros países centroamericanos –—y es a lo que aspiramos— sean como Costa Rica.

¿Cuáles son las principales propuestas que el banco tiene para apoyar las remesas? Tenemos una red de IFIS (Instituciones Financieras Intermediarias). Queremos apoyar a través de estas instituciones, que son bancos, ONG y también financieras. El banco pone a disposición esa red, quizá la más grande de intermediarias financieras en la región, para manejar las remesas e integrarlas al sistema financiero formal.

También quisiéramos introducir soluciones tecnológicas que abaraten los costos de transacción de las remesas, así como introducir nuevos instrumentos para captación que permitan financiar, con recursos provenientes de remesas, nuevos proyectos. Buscamos que las remesas complementen nuestros proyectos. Por ejemplo, ayudarle a la gente a formar su propia empresa; todo esto para potenciar recursos. Otro aspecto es la asistencia técnica a través del potenciamiento de las asociaciones y grupos organizados de emigrantes.

En el mediano y largo plazo pensamos que se pueden constituir fondos de financiamiento, titularización de flujos de futuras remesas. Es decir, comprar las futuras remesas. Esto puede servir para otorgar garantías, promover el ahorro y financiar programas de vivienda a través de micro, pequeña y mediana empresa. Sirve también para el apoyo rural, el turismo y aspectos de género. Por último, buscamos apoyar acciones del sector público, generar leyes que promuevan la transparencia. Todo esto lo haremos a través de diversos programas y promoviendo alianzas estratégicas, porque solos no podemos hacer mucho.

Cristóbal Silva, representante del BID


El desarrollo se canaliza a través de tres ejes estratégicos: desarrollo humano, competitividad del país y gobernabilidad (mejora de marcos regulatorios para desarrollo microfinanciero).

El BID tiene planeado crear tarjetas bancarias para uso de remesas y orientar a los receptores sobre su uso productivo. Hay proyectos exitosos del banco en Brasil, para retornados, con contraparte de la iglesia, que desarrolla actividades empresariales aprendidas en Estados Unidos; en Ecuador, con los retornados de España; en El Salvador, fortalecimiento de servicios financieros en remesas para las asociaciones de ahorro y crédito; en República Dominicana y Perú, con proyectos de desarrollo de transferencia de remesas. También se desarrolla labor de incidencia ante la Casa Blanca y ante organismos internacionales para que apoyen el aprovechamiento productivo de las remesas.

Christian Konigsperger, GTZ

Alemania tiene experiencias en el tema, como destino que es de extranjeros en busca de trabajo. Desde hace cincuenta años, la migración laboral encierra muchas experiencias. En 1973, las remesas sumaban 4 mil millones de dólares. Las nuevas emigraciones siguieron aumentando y hoy Alemania es uno de los países donde se generan más remesas. En 2001 salieron 8 mil millones de dólares, superados sólo por Estados Unidos y Arabia Saudita. Los canales de transferencia son diversos, pero sobre todo por bancos comerciales a costos competitivos.

GTZ ha replicado proyectos y experiencias de Alemania en Bosnia, Herzegovina y Lituania, para mejorar los sistemas de pago de los países, volver más eficientes los mecanismos de canalización de fondos y proyectos, y para desarrollar sistemas financieros con más eficiencia y tecnología.En Honduras, GTZ comenzó su proyecto de servicios financieros en 2002 y ha identificado las remesas entre sus temas de apoyo. Aún no se han definido acciones concretas sobre este tema y no hay políticas que apoyen su uso sostenible y razonable dentro del marco de desarrollo.

Las remesas son visibles, pero no se aprovechan adecuadamente para el desarrollo sostenible; para GTZ, es un tema prioritario. Una de las primeras actividades es acercarnos a otros cooperantes con más años en Honduras y dialogar con ellos. Algunas ideas y propuestas se concretarán con la firma de un convenio entre GTZ y Catálisis/BID, en Honduras, que tiene como propósito contribuir a movilizar ahorros en remesas.

Una tercera actividad sería la ayuda conjunta con el BCIE a FACACH, en el desarrollo de nuevos productos y servicios para emigrantes, para fortalecer la base económica de los receptores, su uso productivo e incrementar el impacto para un desarrollo sostenible.


CONCLUSIONES PARA LA REFLEXIÓN, EL DEBATE Y EL SEGUIMIENTO

1. Los consensos

  • Las remesas urgen de una política pública que permita consolidarlas a corto y mediano plazo, que considere no sólo el aspecto financiero sino el humano, así como la sostenibilidad de los beneficios que puedan generar. También se necesita de un programa integral de desarrollo dentro de una visión de país, consensuado con todos los actores del proceso, respetando su diversidad.
  • La contribución de las remesas al desarrollo tendrá una eficacia directamente proporcional a la eficacia organizativa que se construya alrededor de ellas.
  • Se debe promover la toma de conciencia individual y colectiva sobre la importancia de los recursos que envían los emigrantes y la necesidad de que se obtengan objetivos sostenibles de desarrollo personales, familiares, comunitarios y nacionales.
  • Destaca no sólo el costo de la transacción, sino la carencia de medios de comunicación (telefonía, internet y otros), la ausencia de sistema bancario y escaso transporte en las comunidades pobres, lo que encarece el costo de reclamar las remesas en los centros donde son remitidas, disminuyendo su poder adquisitivo original.
  • Los aspectos culturales de la migración no han sido estudiados, lo que debe subsanarse a corto plazo desde los valores, problemática intelectual y afectiva, estética, imaginación y aspiraciones.
  • El Encuentro también valoró los efectos negativos de las remesas. Entre otros, el aumento de los migrantes iirregulares, contratación de migrantes por patronos explotadores, consumismo y ostentación en los receptores; la compra de artículos importados por “contagio”, infla los precios locales de los productos. También pueden ser un instrumento para lavar dinero y realizar actividades delictivas, al tiempo que provocan desunión y fraccionamiento de la unidad familiar. Crean disparidades socioeconómicas entre receptores y no receptores y fomentan la dependencia.

2.  Financiación para el desarrollo

  • Las experiencias presentadas en el Encuentro prueban que las remesas sí pueden potenciar proyectos de desarrollo económico, social y cultural, a escala municipal, regional y nacional.
  • El Gobierno y los sectores de intermediación financiera, privados o cooperativos, deben presentar con transparencia sus ofertas para mejorar las facilidades de captación y envío de las remesas.
  • Los organismos de asistencia técnica y financiera deben empezar a destinar recursos a programas y proyectos cuyo eje central de acción sean las remesas para el desarrollo.
  • Se debe crear un marco de incentivos para la capitalización de las remesas individuales y colectivas con fines de inversión productiva y de desarrollo humano.
  • De las remesas debería constituirse un fondo para las acciones de emergencia a favor de los migrantes y sus familiares.
  • Las políticas públicas para regular el envío de las remesas deben mantener la libre competencia entre los agentes de intermediación financiera, promover la protección de los fondos transferidos y la reducción del costo de envío, pero sin perder de vista que no es el único problema a resolver para que el empleo de las remesas alcance los objetivos deseables.

3. Propuestas de accionesReducción de costosEntre las opciones para reducir costos están:

  1. Crear alianzas estratégicas entre las compañías que transfieren dinero y los bancos, y entre los bancos latinoamericanos y los de EUA.
  2. Utilizar plataformas informáticas concebidas para la transferencia de dinero; o transferencias desde una cooperativa de crédito a otra similar, utilizando la red internacional de envío de remesas.
Democracia financiera

Las remesas son un instrumento de desarrollo en la medida que pueden incorporarse como lo que son: una transacción financiera de hogar a hogar. Pero hay que crear las condiciones para que tal transacción goce de todas sus oportunidades. La democracia financiera, el acceso de todos al sistema, es de vital importancia. Dos componentes de la democracia financiera son la bancarización y la habilitación de las instituciones microfinancieras y de ahorro y crédito para que accedan las personas que reciben remesas.

Dotar de servicios bancarios a quienes no los tienen

Sólo seis de cada diez emigrantes latinoamericanos utilizan cuentas bancarias o consideran que tienen acceso significativo a las mismas. En América Central y el Caribe, sólo dos de cada diez personas tienen acceso a cuentas bancarias. Las personas que no disponen de servicios bancarios están expuestas a mayores costos y dificultades y, además, no pueden establecer un historial crediticio para obtener otras ventajas de las instituciones financieras. Ayudar a los remitentes y a los destinatarios a participar en el sector bancario permitiría realizar transferencias a menor costo.

Inversiones e incentivos para microempresas

Diversos estudios demuestran que alrededor del 10 % de las remesas se ahorran o se invierten, y que cierto número de personas está en condiciones de utilizar su dinero en una actividad empresarial. Tanto el sector privado como los diversos agentes que intervienen en el ámbito del desarrollo pueden ofrecerse como socios prestamistas de esos inversionistas potenciales. El efecto de esto es la disponibilidad de crédito, apoyada por las remesas en las comunidades que no disponen de mercados activos ni de redes de producción. Asociar las remesas al microcrédito puede mejorar los mercados locales, especialmente en el sector rural.

Turismo

Un porcentaje importante de migrantes visita sus países de origen como turistas; sin embargo, no hay una política turística destinada a estimular ese flujo. Habrá que explorar mecanismos de inversión en este campo.

Comercio nostálgico

Entre los emigrados existe una demanda importante de bienes nostálgicos. Los gobiernos, organismos de desarrollo y el sector privado, especialmente las empresas locales de artesanía, deben ver en esta demanda una oportunidad natural de mejorar sus competencias para la productividad y para el mercadeo. Proteger estos bienes en el proceso negociador del CAFTA y el ALCA es una medida estratégica clave.

Las asociaciones de inmigrantes como agentes de desarrollo

Las actividades filantrópicas de las asociaciones de inmigrantes tienen un gran potencial y representan una oportunidad de participar en el desarrollo local. Los gobiernos deben trabajar con organizaciones internacionales y las asociaciones de inmigrantes para establecer planes de generación de ingresos para sus comunidades locales.

Tecnología, bancarización y remesas

La tecnología inalámbrica de Internet, Wi-Fi (Wireless Fidelity) facilita integrar telefónicamente cualquier poblado del sector rural, usando equipos de computación a bajo costo. Una inversión en esta tecnología, administrada por las microfinancieras, potenciaría el sector local.Finalmente:El Grupo de Remesas propone la creación de una UNIDAD DE SERVICIOS DE APOYO A REMITENTES Y RECEPTORES, a partir de los siguientes servicios:

    1. Información y comunicación.
    2. Sensibilización y educación para un uso más eficiente de sus remesas.
    3. Asociación e integración.Incidencia y apoyo para la organización y legalización.
    4. Servicios financieros.
    5. Asistencia para el mercadeo y comercialización de productos.
    6. Promoción y captación de recursos por colaboraciones y manejo de remesas colectivas para proyectos comunitarios.
    7. Asesoría y asistencia técnica, administrativa, gerencial a pequeñas y medianas empresas.
    8. De rescate cultural.
    9. De apoyo a grupos como niñez, adultos mayores y mujeres, que desempeñan un papel determinante en la administración de las remesas.

Valoración final

Este Encuentro marca el inicio de un esfuerzo conjunto de autoridades gubernamentales, agencias internacionales de cooperación, sector privado y sociedad civil para que las remesas promuevan el desarrollo en el país. El Encuentro ha sido una plataforma en la que los diversos protagonistas del proceso pudieron intercambiar información y análisis.

Esta experiencia marca un punto de partida para las organizaciones y personas que, desde 2001, recorren un camino de solidaridad, investigación e incidencia a favor de los emigrantes. Con el respaldo de los participantes, el Grupo ratifica su compromiso de dar seguimiento al análisis y propuestas surgidas a lo largo del debate, con un espíritu participativo y propositivo.


ANEXO

TEMARIO Y EXPOSITORES

DISCURSOS DE INAUGURACIÓN

  • Presidente de la República, Lic. Ricardo Maduro.
  • Directora de la Red de Desarrollo Sostenible (RDS), Raquel Isaula.

I. CONFERENCIAS

1  Economía política de las remesas en Honduras. Perspectivas y acciones. Dr. Hugo Noé Pino.

2. Remesas: retos y oportunidades. Dr. Luis Cosenza Jiménez, ministro de la Presidencia.

Comentarios

  • Significado y efectos de las remesas familiares. Aspecto macroeconómico. Juan Carlos Reyes, BCH.
  • Significado y efectos de las remesas familiares. Aspecto político. Martín Barahona, economista y presidente del PINU.
  • Significado y efectos de las remesas familiares. Aspecto sociocultural. Población afroamericana. Carol Yiménez, economista.

3. Análisis sobre los Sistemas de Transferencias de Remesas. Experiencias y propuestas. Camilo Atala. Banco FICOHSA, ministro asesor de la Presidencia en Promoción de Inversiones.

Comentarios

  • Sistemas de transferencia de remesas. Carlomagno Amaya, gerente general de FACACH.
  • Detrás de las remesas y más allá del consumo. Leónidas Avila, director del ICADE.

4. Contribuciones y potencialidades en el ciclo de las remesas. Manuel Orozco, Inter-American Dialogue/ Washington, DC.

Comentarios

  • Puntos de reflexión. Glenda Gallardo, economista principal del PNUD.

5. Hacia una política integral para las remesas de la región centroamericana. Scott S. Robinson, antropólogo social.

Comentario

  • Tecnología, comunicación y espacios sociales. Luis Barnola, especialista del Instituto para la Conectividad en las Américas.

5. Las remesas en el contexto de la emigración hondureña a los Estados Unidos: Algunas vertientes importantes de acción. Gabriel Siri, director de la CEPAL para México, Centroamérica y el Caribe.

Comentarios

  • Que el tecnicismo no pierda el rostro humano. Dale Crowell, coordinador de Remesas de la Fundación Panamericana para el Desarrollo (FUPAC), Washington.
  • Avanzar hacia una política sobre remesas. Rodulio Perdomo, economista pionero en investigación de remesas en Honduras

II. MESAS DE TRABAJO

  1. Migración y remesas. Impacto socioeconómico.
    Ponencia: Rodulio Perdomo / Moderación: Cecilia Sánchez

  2. Comunidades transnacionales.
    Ponencia: Ricardo Puerta/ Moderación: Melba Zúñiga.

  3. Derechos Humanos y desarrollo.
    Ponencia: Maureen Zamora / Moderación: Olban Valladares.

  4. Potencial de las remesas en proyectos productivos: Vivienda, PYME, turismo y otros.
    Ponencia: Lucy Bu / Moderación: Mario Martín.

  5. Remesas en el marco de la Estrategia de Reducción de la Pobreza.
    Ponencia: Rocío Tábora, Raf Flores/Moderación: Carlos Vigil

  6. Remesas y Lavado de Activos.
    Ponencia: Belia Martínez / Moderación: Ela Minora Soto

III. PANELES

  1. Sistemas de envíos formales. Moderador: Yarhy Said Flores.
    Remesas Bancarias. Abel García, jefe del Departamento Internacional de FICOHSA
    Remesas Cooperativas. Néstor Canizales, gerente de finanzas de FACACH/ Raúl Sánchez, director del Programa Catálisis para Centroamérica / Fundación Covelo.

  2. Prácticas y políticas de intervención de las agencias de cooperación en el uso y manejo de remesas. Moderador: Marvin Ernesto Taylor.
    • Alfredo Stein, representante de ASDI.Sally O´Neill, representante de TROCAIRE.Donaldo Ochoa, reepresentante del BCIE.Cristóbal Silva, representante del BID.
    • Christian Konigsperger, GTZ.

IV. CONVERSATORIOS

1. Organizaciones y coaliciones de emigrantes en EEUU. Experiencias, aportes y perspectivas

  • María Elena Máximo, emigrante hondureña.Gerson Briones, deportado después de 17 años.
  • Jessica Sobeida Acosta, deportada y voluntaria del Centro de Atención al Migrante.

2. Propuestas en comunicación electrónica y envío de remesas

  • Comunicación y remesas para las familias rurales. Pedro Jiménez, Red de Desarrollo Sostenible (RDS/HN)

V. CONCLUSIONES PARA LA REFLEXIÓN, EL DEBATE Y EL SEGUIMIENTO

  • Narda Meléndez, directora de la Asociación ANDAR.
  • Discurso de Clausura. Juan Ferrera, secretario ejecutivo del FONAC.
   
 
Espacio Especial: ENCUENTRO REMESAS PARA EL DESARROLLO
  • Resumén Ejecutivo
  • Dia 1: "Aspectos Macro de las Remesas"
  • Mesas de Trabajo
  • Conclusiones y Recomendaciones
  • Dia 2: "Ciclo de las Remesas"
  • Seguimiento
  • Sintesís de la Memoria
  • Dia 3: Intervención
  • Enlaces
  •  
     
      ¿Quienes Somos?